Atrapado sin salida

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¿Te encuentras atrapado en tu vida sin salida? Esperabas que lo que estabas haciendo en tu vida no afectara tanto. Que sería algo pasajero, algo que quedaría en el recuerdo. Pero no ha sido así. Avanzaste en una relación que para ti no significaba nada, pero ahora te tiene atrapado. Traspasaste límites que sabías que te servían y ahora estás atrapado sin poder volver. Quisiste libertad y ahora no tienes seguridad de lo que viene, estás atrapado por tus palabras. Estás atrapado por tus acciones. Atrapado sin esperanza.

Si estás o te sientes atrapado, no ves la salida. Pero ciertamente hay dos puertas que aún no has cruzado. Una puerta muy notoria, imperturbable, algún día deberás abrirla, todos debemos abrirla. Pero ahora, tú tienes la posibilidad de abrir. Se llama: muerte. Pero no estás preparado para cruzarla. Ten mucho cuidado con esa puerta, sabemos que no hay retorno. La otra puerta es más pequeña, incluso bastante sencilla y antigua de aspecto. Pareciera que está sin uso. Te resulta difícil creer que hay algo bueno detrás. Incluso, en este momento hay algo en ti que te dice: ábrela. Pero te cuesta creer que puedas encontrar una solución ahí. Esa puerta se llama Jesús. El dijo yo soy la puerta, el que por mi entraré hallará pastos.  Juan 10:9

¿Por qué no la abres? No pierdes nada, estás atrapado. Con la muerte lo pierdes todo. Con Jesús lo ganas todo. El te ama y lo dio todo por ti. Quiere ser tu amigo, tu salvador, tu Dios. Por ti dio su vida en esa cruz y al tercer día resucitó, para que tú puedas tener vida. El te conoce, y conoce lo que estás viviendo y sintiendo en este instante. Sabe que no lo has tomado en cuenta y que has vivido lejos de él, pero aún así te quiere perdonar, sanar y salvar.

Solamente debes creer, cruzar la puerta que es Jesús y dale tu corazón. Juan 1:12

Cree y recibe a Jesús en tu vida.

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por Matthias Orellana

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